La temporada empieza a separar a quienes sostienen sus aspiraciones con resultados de quienes necesitan recuperar terreno
El primer tramo de la Liga ABE 2026–27 comienza a dibujar diferencias. En la División I varonil, CEU presenta el balance más sólido con siete victorias sin derrota, seguido por Tec Santa Fe, con 6–1, y Tec Monterrey, con 5–1. Todavía falta camino, pero la regularidad de este grupo ya obliga al resto a responder: las expectativas de septiembre necesitan convertirse en triunfos.
Varonil: la exigencia empieza a crecer
Detrás aparecen Anáhuac Querétaro, con 5–2, y un bloque integrado por UANL, UDLAP y Tec Toluca, todos con 4–2. La cercanía entre sus registros mantiene abierta la persecución. Para DU, la diferencia comenzará a construirse en los enfrentamientos directos y en la capacidad de ganar fuera de casa; acumular victorias importa, pero también contra quién se consiguen.
UPAEP, con 3–2, y UACJ, con 3–3, forman parte de una zona donde todavía hay margen para avanzar. Los fronterizos merecen seguimiento por mantenerse cerca de los ocho primeros. En contraste, el 1–5 de UMAD y el 0–6 de la Universidad Veracruzana plantean una necesidad más inmediata: corregir antes de que la distancia con los equipos de arriba se vuelva más difícil de reducir.
Femenil: cuatro equipos toman la iniciativa
Tec Monterrey encabeza el registro con 4–0, mientras CETYS Tijuana, Tec CEM y Anáhuac Norte marchan con 3–0. UANL, con 3–1, sigue cerca. El grupo ofrece las primeras referencias de la competencia, aunque el número reducido de encuentros todavía exige prudencia al establecer jerarquías.
La serie de CETYS frente a CEM y Anáhuac Norte, los días 16 y 17 de octubre, permitirá medir a tres de esas escuadras sin derrota. Más abajo, el 1–3 de UPAEP contrasta con el paso de las punteras, mientras Hidalgo y Anáhuac Sur, ambos con 0–4, buscan salir de un inicio complicado.
La lectura de DU es clara: el arranque ya cuenta, pero aún no sentencia. Los equipos que hoy destacan deberán sostener su rendimiento cuando aumente la exigencia; quienes van detrás necesitan evitar que cada tropiezo termine acompañado de la misma explicación: todavía es temprano.
